¿Cuánto gasta un radiador eléctrico? Cómo calcularlo y pagar menos
Actualizado el viernes 2 de octubre de 2026
Un radiador eléctrico puede ser la forma más cómoda de calentar una habitación o el motivo de una factura de miedo. Todo depende de su potencia, de cuántas horas lo tengas encendido y de a qué hora lo uses.
La fórmula para calcular el gasto
Solo necesitas tres datos:
Potencia (en kW) × horas de uso × precio del kWh = coste
La potencia viene en la etiqueta del aparato, en vatios (W). Para pasarla a kilovatios, divide entre 1.000: un radiador de 1.500 W tiene 1,5 kW.
Un ejemplo real
Imagina un radiador de 1.500 W encendido 4 horas cada tarde. Gracias al termostato, no está calentando a tope todo el tiempo: cuando la habitación llega a la temperatura, se para. En la práctica suele funcionar algo más de la mitad del tiempo.
- Consumo diario: 1,5 kW × 4 horas × 60 % = 3,6 kWh
- Con la luz a 0,15 €/kWh: 3,6 × 0,15 = 0,54 € al día
- En un mes: unos 16 € solo por ese radiador
Si en vez de por la tarde lo usas a primera hora de la noche, cuando la luz suele estar más cara, el mismo radiador puede costarte bastante más.
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Ver precios por horas¿Qué tipo de calefacción eléctrica gasta menos?
Los convectores, los radiadores de aceite y los emisores térmicos tienen algo en común: convierten 1 kWh de electricidad en 1 kWh de calor. Unos calientan más rápido y otros guardan mejor el calor, pero ninguno hace milagros con el consumo.
La gran diferencia está en la bomba de calor (el aire acondicionado que también da calor). En vez de producir el calor, lo saca del aire de fuera, y por cada kWh de luz puede dar 3 o 4 kWh de calor. Para calentar el mismo salón, gasta aproximadamente entre un tercio y una cuarta parte que un radiador.
Si ya tienes aire acondicionado con bomba de calor en casa, úsalo como calefacción principal y deja los radiadores para apoyos puntuales.
Cinco formas de pagar menos
- Ajusta el termostato entre 19 y 21 ºC. Cada grado de más dispara el consumo.
- Calienta solo donde estás. Cierra las puertas de las habitaciones que no uses.
- Aprovecha las horas baratas. Si puedes, calienta la casa antes de la hora punta y aguanta con lo acumulado.
- Usa un enchufe con programador. Cuesta pocos euros y evita que el radiador se quede encendido sin nadie en casa.
- Revisa las ventanas. Unos burletes en las rendijas pueden notarse más que cambiar de radiador.
Cuidado con la potencia contratada
Si enciendes dos radiadores, el horno y la lavadora a la vez, puede saltar el limitador. Antes de subir la potencia contratada (que encarece la factura todos los meses), prueba a no coincidir aparatos grandes a la misma hora.